Siderurgia y Metalurgia
Estos procesos tienen como función extraer ciertos metales que se encuentran en altas concentraciones en material extraído en la explotación minera.

Entre las propiedades que tiene el producto es su acción fundente, adicionándola en la primera etapa del proceso siderúrgico, la que se convierte en la escoria que remueve el azufre, fósforo, sílice y otras impurezas del acero. Con este material se puede obtener la escoria deseada, elaborada con las propiedades químicas óptimas, tales como puntos de fusión, regulando basicidad en la escoria y alta fluidez.

La cal de la carga del horno se emplea como fuente adicional de monóxido de carbono y como sustancia fundente. Este material se combina con la sílice presente en el mineral (que no se funde a las temperaturas del horno) para formar silicato de calcio, de menor punto de fusión. Sin la cal se formaría silicato de hierro, con lo que se perdería hierro metálico.

En Metalurgia se utiliza en muchos procesos de extracción de metales no ferrosos. Estos procesos tienen como función extraer ciertos metales que se encuentran en altas concentraciones en material extraído en la explotación minera.

Tanto la cal viva como la cal hidratada son extensamente usadas en la flotación o recuperación de muchas menas no ferrosas. Son usadas en la flotación particularmente de mineral de cobre, en la que la cal actúa como un neutralizador que mantiene una alcalinidad en todo el circuito de extracción del mineral. Además en esta extracción por flotación también puede recuperarse zinc, níquel y plomo que llevan las menas de mineral. La cal también es usada para la recuperación de mercurio a partir de cinabrio, donde la cal actúa removiendo el azufre, dejando libre el mercurio.

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